Cómo preparar una entrevista de trabajo: preguntas frecuentes y método STAR
Una entrevista no se gana recitando respuestas aprendidas, sino llegando con ejemplos concretos de tu trayectoria que respondan a lo que pide el puesto. Aquí tienes un método para prepararlos, desde el «háblame de ti» hasta las preguntas que harás tú.
Investiga la empresa y el puesto
La preparación empieza por la propia oferta. Vuelve a leerla y subraya las funciones principales y las competencias que piden: son los temas sobre los que el entrevistador querrá oírte. Para cada uno, busca en tu trayectoria una experiencia que lo demuestre.
- La empresa: a qué se dedica, sus productos o servicios, sus clientes, sus noticias recientes (web oficial, informe anual, notas de prensa, página de empleo).
- El equipo: de quién dependería el puesto, con quién trabajarías, qué dice la oferta del contexto (puesto nuevo, sustitución, crecimiento).
- El formato: número de entrevistas, quién estará, duración, si hay prueba o caso práctico. Preguntarlo cuando te convocan es totalmente normal.
El «háblame de ti»
Suele ser la primera pregunta y marca el tono. El entrevistador tiene tu CV delante: no quiere que se lo leas línea a línea, sino entender en uno o dos minutos quién eres profesionalmente y por qué estás ahí. Una estructura sencilla:
- Presente: tu puesto o situación actual, en una frase.
- Trayectoria útil: dos o tres experiencias o logros relacionados con este puesto.
- Futuro: por qué esta empresa y este puesto son el siguiente paso lógico.
Soy especialista en marketing digital desde hace cinco años; ahora trabajo en una agencia de Valencia que lleva marcas de distribución. Allí gestiono las redes sociales y las campañas de e-mail de cuatro clientes, desde el calendario de contenidos hasta el informe mensual. El año pasado me hice cargo de la newsletter de un cliente cuyas bajas no paraban de subir: segmenté la lista y cambié la frecuencia de envío, y en tres meses las bajas volvieron a su nivel habitual. Ahora quiero trabajar en el lado del anunciante, con una sola marca y a largo plazo. Vuestro puesto reúne redes sociales y e-mail, con un equipo de producto cerca, y eso es justo lo que me animó a presentarme.
Ensaya en voz alta, con cronómetro, sin aprenderte el texto de memoria: quédate con las tres partes y los ejemplos, no con las frases.
Responde con el método STAR
Las preguntas del tipo «Cuéntame una vez en la que…» son preguntas por competencias (conductuales): el entrevistador parte de la idea de que lo que hiciste en el pasado muestra cómo actuarás mañana. El método STAR, introducido en 1974 por la consultora DDI en su sistema de entrevista estructurada, te ayuda a responder de forma clara y completa:
- S de Situación: el contexto, en una o dos frases.
- T de Tarea: lo que te correspondía, el objetivo o el problema.
- A de Acción: lo que hiciste tú, en concreto (di «yo», no solo «nosotros»).
- R de Resultado: lo que cambió, medido si es posible, y lo que aprendiste.
Situación: como jefe de proyecto, dos equipos, soporte y desarrollo, se pasaban las incidencias urgentes de uno a otro, y algunos clientes esperaban varios días. Tarea: me pidieron recuperar un tiempo de respuesta aceptable sin contratar a nadie. Acción: reuní a los dos responsables, escribimos juntos una regla sencilla sobre quién se queda cada incidencia y organicé durante un mes una reunión de quince minutos cada mañana para los casos dudosos. Resultado: el tiempo medio hasta atender una incidencia urgente bajó de tres días a menos de uno, y los equipos mantuvieron la reunión, una vez por semana.
Prepara entre cinco y ocho historias así, cada una reutilizable para varias preguntas (conflicto, fracaso, prioridades, iniciativa, trabajo en equipo). Para expresar resultados medibles, la fórmula XYZ que usas en el CV también funciona en voz alta.
Preguntas frecuentes y lo que comprueba el entrevistador
| Pregunta | Lo que comprueba | Cómo prepararla |
|---|---|---|
| ¿Por qué este puesto? ¿Por qué nosotros? | Tu motivación y lo que sabes de la empresa | Dos razones concretas sacadas de tu investigación, ligadas a tu trayectoria |
| ¿Cuáles son tus puntos fuertes? | Si tus fortalezas encajan con el puesto | Dos o tres cualidades, cada una con un ejemplo breve |
| Cuéntame un fracaso | Autocrítica y capacidad de aprender | Una historia STAR cuyo resultado incluya lo que cambiaste después |
| ¿Por qué quieres dejar tu trabajo actual? | Tus motivos, sin criticar a tu empresa | Habla de lo que buscas, no de lo que huyes |
| ¿Dónde te ves dentro de cinco años? | Si tu proyecto encaja con el puesto | Una evolución realista, compatible con lo que ofrece la empresa |
| ¿Tienes alguna pregunta? | Interés real y preparación | Dos o tres preguntas apuntadas de antemano (ver más abajo) |
Las preguntas difíciles
Tus puntos débiles
Evita el falso defecto («soy demasiado perfeccionista»), que los seleccionadores oyen constantemente. Elige un aspecto real que estés mejorando y que no sea clave para el puesto, y cuenta qué haces al respecto: un curso, un hábito nuevo, un progreso que ya se nota.
Tus expectativas salariales
En España la pregunta suele llegar en la primera entrevista o en la llamada previa. Infórmate antes: el convenio colectivo del sector, los salarios publicados en ofertas parecidas y los estudios salariales de tu sector y tu zona. Da una banda de salario bruto anual cuyo mínimo siga siendo aceptable para ti, y aclara si incluye variable.
Un hueco en el CV o un cambio de sector
Un periodo sin trabajo no necesita una justificación detallada. Basta con una frase objetiva («estuve un año cuidando de un familiar», «me tomé un tiempo para formarme en desarrollo web») y después lo que te hace estar preparado hoy. Cuanto más tranquilo y breve seas, menos espacio ocupará el tema.
Algunas preguntas, por ejemplo sobre tus planes familiares, tu religión o tu salud, no tienen nada que ver con el puesto. Puedes reconducir la conversación con educación hacia el trabajo y tus competencias.
Las preguntas que puedes hacer tú
No preguntar nada da a entender que el puesto te interesa poco. Apunta dos o tres preguntas que de verdad te ayuden a decidir, por ejemplo:
- ¿Cómo serían los tres primeros meses en el puesto?
- ¿Cómo se medirá el éxito al cabo de un año?
- ¿Cómo está organizado el equipo y con quién trabajaría más?
- ¿Cuáles son los siguientes pasos del proceso y en qué plazo?
La entrevista por videollamada
- Prueba todo el día antes: enlace, programa, micrófono, cámara y conexión, desde el dispositivo que vayas a usar.
- Encuadre: cámara a la altura de los ojos, luz de frente, fondo neutro y tranquilo.
- Mira a la cámara cuando hables, no tu propia imagen.
- Ten un plan B: el teléfono del entrevistador, por si se corta la conexión.
- Ten tus notas cerca de la pantalla, pero solo palabras clave: leer se nota.
Después de la entrevista: repaso y agradecimiento
Justo al terminar, dedica diez minutos a apuntar las preguntas que te hicieron, las que te costaron, los nombres de tus interlocutores y los siguientes pasos que te anunciaron. Este repaso te sirve para la siguiente ronda y para otras entrevistas: una pregunta que hoy te pilló es una pregunta preparada mañana.
Ese mismo día, un e-mail breve de agradecimiento recuerda tu interés y un punto fuerte de la conversación. Si pasa la fecha indicada sin noticias, un seguimiento educado es normal: consulta nuestra guía para hacer seguimiento tras una entrevista. Y para no perderte entre varios procesos, organiza tus candidaturas en un solo sitio.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hace falta para preparar una entrevista?
Calcula al menos dos o tres horas para una primera entrevista: investigar la empresa, la presentación, de cinco a ocho historias STAR y tus propias preguntas. Las historias se reutilizan después de una entrevista a otra.
¿Hay que aprenderse las respuestas de memoria?
No. Aprende la estructura y los ejemplos, no las frases: una respuesta recitada suena falsa y te descoloca si la pregunta llega formulada de otra manera.
¿El método STAR sirve para todas las preguntas?
Está pensado para las preguntas por competencias («Cuéntame una vez en la que…»). Para preguntas de motivación o de proyecto, funciona mejor una respuesta más directa.
¿Qué hago si no sé responder a una pregunta técnica?
Dilo con naturalidad y explica cómo buscarías la respuesta o qué sabes de algo parecido. Inventar se nota y pesa más que un «no lo sé» sincero.